LA RELACIÓN DE LOS ÓRGANOS INTERNOS CON LA RESPIRACIÓN
EL PULMÓN
El pulmón se ocupa de la respiración y controla el mecanismo de Qi.
Su energía es descendente (significa que para un buen funcionamiento, su circulación energética debe ser descendente, en caso contrario, se produce un ascenso energético patológico, causando la tos).
Es un órgano muy delicado y propenso a ser afectado por agentes patógenos externos, como el frío, el viento, el calor y la sequedad.
Su orificio externo es la nariz.
Forma pareja con un órgano hueco en relación interno-externo el Intestino grueso.
Distribuye los líquidos corporales.
Su Qi se une con la sustancia nutritiva provinente de la digestión (Bazo- Estómago) formando Zhong Qi y Wei Qi.
Controla por lo tanto el Wei Qi, el qi de la defensa.
Controla también el sistema superficial de apertura y cierre de los poros, por lo tanto, controla la sudoración y la temperatura corporal.
Tiene como emoción la tristeza.
Pertenece al elemento Metal.
Un mal funcionamiento de cualquiera de estas funciones, repercute a todas las demás, provocando desequilibrios y enfermedades como las siguientes:
• Si es obstruido el mecanismo de Qi y su circulación energética descendente, se darán síntomas como tos y obstrucción nasal.
• Si afecta al intestino grueso, aparecerá estreñimiento o diarrea, alteraciones dermatológicas, urticarias, eczemas, intolerancias alimentarías...
• Si afecta a la función de distribución de líquidos, causará mala circulación y retención de líquidos.
• Si afecta al Wei Qi y al sistema superficial, bajarán las defensas causando infecciones recurrentes, resfriado frecuente, también enfermedades dermatológicas y diversas enfermedades alérgicas.
• Si su qi es bloqueado por la tristeza, provoca opresión torácica y enfermedades del pulmón, alterando también las energías de los demás órganos internos
Así que, si respiráramos mejor, aumentaríamos nuestra capacidad pulmonar, mejoraríamos o evitaríamos enfermedades derivadas e incluso evitaríamos caer en la melancolía. |