Para relacionar los dientes con los órganos internos o músculos tendremos que hablar del síndrome y síntoma, o sea, causa y efecto.
Generalmente cuando haya algún tipo de alteración por calor excesivo en los órganos internos, como efecto causará dolor o inflamación en los dientes correspondientes. Las alteraciones odontológicas (caries, flemones, dolor, sangrado…) siempre son efectos del calor o fuego de los órganos internos, y dichos calor o fuego pueden provenir de alteraciones tanto psicológicas como alimenticias. El abuso de picante o alcohol, la insuficiencia de yin que provoca calor y fuego, el calor y la humedad, el estrés, la irritabilidad, la ansiedad extrema que causan calor en el corazón, hígado, vesícula biliar, estómago...
Cado uno de los órganos internos controlan diferente partes de cuerpo, su alteración repercuten directamente a sus funcionalidades y conllevan otros efectos negativos, tanto al nivel funcional como alteración zonal, como en la musculatura o la piel del mismo recorrido del meridiano del órgano correspondiente. |